La Manada
Duende
Es el veterano de la manada. De pelaje castaño oscuro y mirada sabia, Duende es el ejemplo perfecto de calma y contención. Le encanta acercarse sigilosamente a las personas cuando están en silencio y suele ser el primero en "espejar" la necesidad de pausa de los participantes. Su presencia es un ancla reconfortante, y aunque no busca ser el líder, todos lo respetan profundamente.
Luna
Una yegua torda, casi blanca, que parece salida de un cuento asturiano. Luna es la curiosidad personificada. Es muy sociable e inteligente, y suele ser la primera en acercarse a investigar los materiales de los talleres. Sin embargo, también es muy sensible y se aleja rápidamente si percibe tensión o incoherencia en el grupo, enseñándonos el valor de la autenticidad emocional.
Rayo
Con su capa de color alazán encendido, Rayo espura energía y vitalidad. Es el más joven del grupo y el que a menudo inicia los juegos y las carreras entre ellos. Sin embargo, en las sesiones con personas, sabe equilibrar su energía, mostrándonos cómo canalizar la fuerza y la pasión sin abrumar. Con él, aprenderás mucho sobre los límites y la asertividad desde la no-violencia.
Sol
Una yegua baya con una crin dorada preciosa. Sol es la dulzura y el cuidado de la manada. Es habitual verla acicalando a sus compañeros o colocándose cerca de los participantes que necesitan un extra de apoyo. Su energía es maternal y protectora. Es la yegua ideal para aquellas personas que llegan con miedo o inseguridad, ya que su tranquilidad es contagiosa.
Sombra
Una yegua baya con una crin dorada preciosa. Sol es la dulzura y el cuidado de la manada. Es habitual verla acicalando a sus compañeros o colocándose cerca de los participantes que necesitan un extra de apoyo. Su energía es maternal y protectora. Es la yegua ideal para aquellas personas que llegan con miedo o inseguridad, ya que su tranquilidad es contagiosa.